sábado, 31 de mayo de 2008

[ No dejes Q' te afecte lo cotidiano? ]



Hay varios tipos de miedos, uno de estos si se quiere primario,
instintivo, e igualmente necesario, es el miedo a caernos,
a la soledad, a la oscuridad, a golpearnos, a equivocarnos,
y hay otros miedos que son a la corta o a la larga destructivos
para la conciencia de las personas y para el conjunto como sociedad.
El miedo a la vida, a la cotidianidad, al futuro.

Estos son los miedos creados por nuestras propias limitaciones e ignorancias,
por las necesidades de los círculos de poder, por la incapacidad de estos
círculos de poder y de la sociedad toda por darse, por pensar nuevas
formas de participación y gestión democrática que nos permitan conocer
qué pasa en nuestra cotidianidad: porqué el salario no me alcanza, porqué
no tengo buena vida, porqué no puedo viajar, porqué no tengo salud,
educación, porqué no puedo garantizarme una vida decorosa,
garantizar una vejez segura, una familia feliz. Muchas veces la desesperación
por sobrevivir nos agobia, nos preguntamos si podremos soportar los
modelos económicos que nos imponen, etc.
Y todas estas dudas cotidianas, estas aspiraciones insatisfechas nos llevan
progresivamente a la desconfianza, a la agresión, a desarrollar fobias,
conductas inadecuadas, a la soledad, inmovilidad, sumisión, impotencia,
cobardía... locura.

lunes, 26 de mayo de 2008

[..ilegibles..]



Esos ojos se tornan ilegibles, bajaste las persianas,
ya no hubo sentimientos, y tu boca no hablaba,
siempre fuiste un experto en eso de echar culpas,
eran todas ajenas, tus lagrimas convincentes
un derrame bipolar,
actuando al pie de la letra, la falsa historia oficial,
solo dos saben que no es cierta,
uno que la sufrió,
tu vida un culto al desprecio, y cuando pude que eso no iba mas,
tu orgullo orgulloso no quiso desprenderse del juguete,
un tal ego nunca pudo entender, la que siempre ganó
tuvo que morder el polvo
de quien un día dijo no, no lo puedo ocultar,
dista de ser una confesión, tampoco suena la venganza,
aunque no lo puedas creer
quien salio perdiendo fui yo.

domingo, 25 de mayo de 2008

[Suicidio Mental]

Empuja mis manos a este abismo
para sentir cómo estoy en el cielo o más abajo del infierno.
Comprobaremos así cual es el resultado del definitivo juicio mortal.
Sentir cómo resbala una lágrima hasta la comisura de mi sonrisa,
sacar mi húmeda lengua y absorber la salada agua.
Una vez que me hallas empujado apreciaré el viento lamiendo mis brazos,
el tiempo cortándome la sangre,
la muerte estrangulando todas mis partes.
Cuando al fin toque fondo y se estrellen mis tripas
contra lo más hondo, gritaré: "¡Ya he llegado!"
Por eso empujame, o no, mejor salto yo,
de esta manera ¡ atención !,
no habrá culpables.