sábado, 21 de mayo de 2011

[[·Un encuentro casual era lo menos casual en nuestras·]]

El tercer cigarrillo del insomnio se quemaba en mi boca,
Sentada ya en la cama,
una o dos veces había pasado levemente mi mano por su pelo.

Calzamos en moldes más que usados,
Aprendemos como
idiotas
cada papel mas que sabido.

Pero si soy yo misma acariciándole el pelo.
No llores, todo esto no es verdad.