jueves, 12 de noviembre de 2009

\ R.e.a.l.l.y /


Recibió miradas intimidantes todo su día,
No se explicaba si había echo algo mal…o solo era odio,
Ese odio que las personas no saben contra quien sacarlo y restregarlo…
Era tarde, venia de donde extrañaba ir…
Tomo la micro como de costumbre, se sentó en el asiento de la ventana como de costumbre, escucho esa canción como de costumbre…
Camino hasta su casa, a paso lento…los pensamientos no la dejaban avanzar firme y segura. Llego tarde como de costumbre, su madre pregunta el porque…
Solo vienen ideas vagas a la mente, y oculta todo con una mentira…
Se siente culpable, pero lo oculta como de costumbre…
La costumbre se apodera de ella, pero no toma mayor importancia en sus actos…
Se asoma por su ventana, es lo que la mantiene tranquila, toma una bocanada de aire, una muy grande, y luego suspira…tiene un par de ideas, pero solo son ideas.

Le dan ganas de sacar un cigarrillo, pero aun no puede…
Mira con devoción el cielo, como la mejor obra de arte que ha visto en su vida…
Lo contempla, lo admira, se pregunta una y otra vez…
Piensa en esos ojos, que la intimidan cada vez que la miran, piensa en que será de ellos, mira el cielo y dibuja por sobre las nubes, se acuerda de uno que otro libro…de una que otra palabra, de una que otra persona…
Siente deseos de salir a caminar, sin rumbo, solo caminar.
Siente deseos que nadie la salude, que nadie la toque, que nadie la choque ni un instante…siente deseos de nadar, por lo mas profundo de una piscina, con los ojos abiertos, para ver las burbujas que salen de su boca, para ver el Bay ven de sus brazos, de su pelo alborotado, para por fin tocar fondo.

No es necesario pedir amor…Y es que ¿es todo esto necesario?
¿Es necesario mirar un cielo hermoso para romper a llorar?
¿Es necesario esperar cien años?