sábado, 6 de marzo de 2010

A.b.s.t.r.a.c.t...(!)

Amar el cuello enfebrecido
que roto al pie de un mármol solo
retiene su sangrienta llamada
como ese corazón que contiene su anhelo.


El frenesí de la luna y los besos,
mezclados como sangre en la puerta cerrada,
donde claman los puños de los que nunca vivieron,
de los que muertos mutilados flotan en
aguas frías.

Paraíso de lunas sajadas con desvío,
con filos de vestidos o metales dichosos,
aquellos que no amaron porque sabían siempre
que el polvo no circula ni sustituye a la sangre.

Amor a esa luz lila, los párpados cerrados
donde un ave no puede guarecer su temblor,
donde todo lo más algún pétalo
frío
amanece de nácar imitando a lo vivo,
una mano del tamaño del Odio,
un
continente donde circulan venas,
donde aún quedaron huellas de unos dientes...


      Escribo cuando me duele la Guata...[#]