Exactamente allí en el lado izquierdo del mundo. En el lado en que se ama y se odia, solo donde la rabia roe como un topo infinito. Tuvo también allí su novia, su familia y todo lo que se quema y se congela, allí lo tuvo, pero para qué,
Para qué,
digo, para qué escribir sus memorias si no vale la pena.
Deje de mentirte y justo te vas...♫
Te diste cuenta que las miradas no se van idiota?