jueves, 18 de marzo de 2010

Tarde.o.Temprano#

Tengo un lapiz, un tornillo y un boton,
extrañamente no se que hacer con ellos...
Exatrañamente entiendo para que sirven,
su utilidad, su importancia, ¿totalidad?
Tengo una ventana abierta que espera ser cerrada,
comienza el frio y ya no quiero más resfrios...
Comienza el frio y Junno (me) prestara su abrigo...


Tengo una puerta ancha, por la que cabemos los dos,
pasamos los dos al mismo tiempo, fijando firmes las miradas,
el duelo comienza, y entonces en un tropiezo, mi mundo se desmorona...
Tengo una aguja, que penetra mis ojos cada vez que quiere y puede,
con mayor fuerza, con mayor rabia, con eso que solo tienen las agujas.
Entonces comprendo, el boton y la aguja son un buen complemento.

Tengo un libro, que se apodera de mi vista cada vez que pienso en el. Cada frace, cada letra, cada hoja, cada olor... Entonces recuerdo, que a veces y solo a veces no logro recordar nada. El lapiz y el libro no son mala combinacion, no son mal complemento, ni fu ni fa!
Tengo un cerebro que esta suelto, que piensa luego de actuar, que necesita algo que lo sujete, algo que lo lleve a tierra, necesito pensar luego actuar.
Los vomitos verbales no siempre son del gusto de todos, pero cuando te domestican y enseñan a tener varios seguidos cuando lo(s) sientas, no tienes mucho por hacer, solo preguntarte si estas loca o no.
Entonces comprendo, que un tornillo y un cerebro hacen buena pareja, son dos piezas que encajan perfectamente una dentro de la otra.
Tengo tantas palabras, tantos tornillos, tantos botones y agujas sueltas que ya no se que hacer con ellas/os.

Tengo una caja donde se esconden 77setentaisiete grullas, que seran acompañadas por más botones, tornillos, lapices y agujas que no pararan en trata(r) de encajar donde deben encajar.

       Esto me huele a Puzle...♠